2010-03-30
La semana *.*
2010-01-29
Cobóis eran los de antes
Por error haciendo zapping entre canales caí en una versión exótica de ESPN, donde pasan deportes "alternativos". En este caso, un rodeo.
Nada que envidiarle a nuestras domas criollas, la verdad. La primer diferencia que noté es que la infraestructura es un poco mas poderosa que la nuestra, mas sólida pero con rejas almohadilladas.
Tambien antes que salga el pibe a domar el caballo había como 15 señores con sombrero de cowboy anotando cosas en planillas... fiscales de seguridad, asumo.
En un momento hacen un primer plano del jinete, y cosa curiosa.... lleva un chaleco acolchonado!! Y lo que parecia ser un pañuelo al cuello, resultó ser una almohada (tipo las de avion), tambien para protejerlo de los golpes. Supongo que llevarán protectores para sus "partes", aunque esos no los muestre la cámara.
El colmo de mi asombro vino cuando le llegó el turno a los que montan toros. Sí, ya sé, es un deporte riesgoso.... pero los señores montan toros usando casco!!
Sí, usando un casco similar al de los jugadores de fútbol americano, con rejilla para proteger la cara y demás.
Me imagino que además de velar por la seguridad del jinete se ahorran millones de dólares en demandas. o sea, típico pensamiento americano: salto arriba de un toro furioso, me rompo el cuello, y demando al organizador del evento porque no es lo suficientemente seguro!
En fin, por suerte no todo el mundo piensa igual.... o algún día veremos a la gente en San Fermín corriendo en traje de astronauta.
2009-07-03
Wikificando la Historia
En la historia de un país con tan poca historia (como el nuestro), no hay espacio para muchos héroes. Tenemos uno que se lleva todos los honores, dos o tres secundarios y después una nube de "pequeños héroes", de esos que no se merecen el nombre de una ciudad o departamento: se conforman con el nombre de una calle o carretera.Entre estos últimos está Leonardo Olivera.
Vamos a decir la verdad, el tipo luchó en un par de batallas por la independencia, estuvo preso junto con Lavalleja, conquistó la fortaleza de Santa Teresa... y otras cosillas que sólo le interesan al editor de Charoná del mes de noviembre o a quienes casualmente llevamos su nombre.
Hace un par de años hice lo que podríamos llamar un experimento sobre la confiabilidad de Internet. Convencido de que le damos mas crédito del que se merece, decidí publicar un artículo en Wikipedia. La idea era llenarlo de incongruencias y dejarlo flotando en Internet, a ver que pasada.
Y así fue. Los invito a conocer la biografía ficticia de Leonardo Olivera. Lo único real es la fecha de nacimiento y muerte, el resto es una serie de aberraciones históricas.
Luego de publicado me anoté para que se me notificaran las actualizaciones al artículo y me senté a esperar...
Inmediatamente de publicado recibió algunas correcciones de forma, lo que llaman "wikificar" un artículo.... que no es más que una demostración que hay mucha gente sin nada que hacer en el mundo, tanto como para corregir el formato a un artículo publicado por otro. O sea, el formato, porque del contenido, nadie opinó.
Así sobrevivió algunos meses mi artículo, desinformando a todos los escolares que confiaron en Internet para hacer sus deberes.
Un buen día, recibo la notificación que el artículo fue cambiado. Cuando entro, oh sorpresa.... habían borrado todo lo que escribí y publicaron la biografía real!!
Bueno, pensé... realmente funciona esto de la web colaborativa!! Todo lo que publicamos a la larga termina siendo revisado por alguien y debidamente corregido!! Fantástico, recuperé mi confianza en Internet.
Poco mas de un día duró mi asombro. En ese momento me notificaron de otro cambio, esta vez un cambio automático.
Sí... como el "nuevo artículo" difería demasiado con el original, el sitio asumió que no estaba bien que una sola persona borrara todo lo que varias personas (o sea, yo y los correctores) habían escrito.... y mágicamente, volvió a publicar mi versión, que sigue en el aire hasta el día de hoy.
Alguien puede argumentar que esto pasó porque el artículo habla sobre la biografia de un héroe menor de un país desconocido, si escribiéramos datos falsos sobre la biografía de George Washington probablemente no durarían más que algunas horas.
Y sí, seguramente sea así. Eso me lleva a pensar que la información mas "importante" es mas confiable, y la "marginal" puede ser... hummm... menos confiable?. De todos modos, ¿quién define qué información es "mas importante" que otra?
En fin, por eso siempre le digo a mis hijos: "No acepten caramelos de extraños ni confíen en una única fuente de información." Se podrían llevar una sorpresa...
2009-06-30
É que nós nao temos catracas!
"Lo que pasa es que nosotros no tenemos ...". Bueno, justamente eso, como no tenemos catracas, no tenemos una palabra para nombrarlas.
Esta fue mi respuesta cuando me preguntaron cómo se le de decía a una catraca en Chile. Mi interlocutor era un brasilero que estaba en una conferencia telefónica con gente de Chile, y a pesar de su correctsimo español algunas palabras no querían salir. Y la verdad, no pude ayudarlo... aunque sé lo que es una catraca (años viviendo en la Frontera) y vi muchas en Chile, como todo pueblerino cada vez que me encontré frente a una lo único que hice fue tratar es de pasar lo más rápido posible y sin llamar la atención.
Aunque en Uruguay casi no existan, en otros pases de la región sí son comunes. Por lo que descubrí inclusive tienen nombres diferentes según el país.
Claro, como son elementos relativamente "nuevos", cada país les dio su propia denominación saliendo del mainstream de la Real Academia. La respuesta que mi interlocutor buscaba era torniquete. Parece que en Argentina le dicen molinete, y asumo que en México le dirán ruedotota o algo así.
Para quien todavía no cayó en la cuenta son esas rueditas por donde pasa la gente para entrar a un lugar y llevar un contador. En Brasil están en todos lados, en el metro, en los omnibus, en el acceso a oficinas y hasta en la entrada a algunos Bancos... así que é catraca pra todo lado, meu rei!!
Pero, por qué en Uruguay no tenemos catracas? Simple: porque somos pocos. Se podría hacer un censo catraqueril uruguayo y no creo que haya más de 7 en todo el país.
Si tuvieramos que nombrar a nuestros 7 ejemplares podramos llamarles Sabio, Tontín, Gruñón, Dormilón, Estornudo, Tímido y Feliz... pero preferiría un nombre genérico. Siguiendo la sugerencia de una amiga que dice que siempre que pasa por una catraca recibe como una "palmada" en su "parte de atrás", las bautizaría como palmadeta.
Bueno, no tenemos palmadetas porque no las necesitamos... el tamaño del país es algo que nos condiciona. En Uruguay somos pocos, todo es chico y todos nos conocemos.
En mercados como el brasilero donde existe un rubro en la guía telefónica para Fábricas de Catracas, la gente tiende a especializarse excesivamente en un área. Y eso está bien, alguien puede ser el Uno en lo suyo, cotizarse como tal, ignorar el resto del mundo y seguir su camino feliz por la vida.
En cambio, nosotros no podemos darnos ese lujo. Tenemos que ser lo suficientemente flexibles como para saber mucho de cierta área pero también poder rebuscarnos en otra cuando sea necesario. Lo que tampoco est nada mal, por cierto, si sabemos usarlo a nuestro favor.
Y bueno, seguiremos siendo un país palmadetas.
Por suerte.
2009-03-29
Destruyendo el idioma: Picania Oferta 155
Porque, mas allá del error ortográfico (a ver Pepe, decile Picaña o si querés hacerte el internacional, Picanha), está claro que la gente de esa carnicería no conoce de su negocio. Más allá que no vendan Tapa de Cuadril todos los días (que, por cierto, es el nombre oficial de ese corte de carne).
Dejando de lado el negocio carniceril, esto no es más que otra pueba de la obsolesencia de la letra "ñ".
Según el Diccionario de la Real Academia, la definicón de ñ es:
"Decimoséptima letra del abecedario español, que representa un fonema consonántico de articulación nasal y palatal. Su nombre es eñe."
Primer detalle: decimoséptima. Si hacemos el ejercicio de contar las letras del abecedario hasta llegar a la posición 17, vamos a recordar que la "che" y la "elle" siguen contando como letras, aunque no sean más que la suma de otras dos letras para representar un sonido.
Sin embargo en algún momento de la historia (asumo que en la Edad Media) alguien decidió representar ese sonido con una letra sola, en vez de una combinación de letras.
¿Que connotaciones modernas tiene el delirio de aquel monje medieval?
Bueno, primero todo un movimiento por la reivindicación de la "ñ" como identidad de los hispanoparlantes, o como se les suele decir en este hemisferio, "latinos". Dato curioso si los hay, porque a diferencia del español, el alfabeto inglés sólo usa caracteres latinos.
Segundo problema: los teclados. Dejando de lado la disposición arbitraria de las letras de un teclado de computadora (heredado de un problema con las primeras maquinas de escribir), hubo que adaptar el teclado "internacional" (el de alfabeto latino, o sea, el inglés) para poder darle espacio a la ñ, como así tambien a los tildes y demás signos diacríticos (adornos) que usamos.
Por algún motivo extraño el teclado indicado como "español" incluye además la "ç", que no es parte del alfabeto español. Para colmo, esa tecla no está en el teclado "latinoamericano".
En fin, creo que seguiremos con estos delirios por un buen tiempo más. Al menos hasta que los adolescentes de hoy dominen el mundo y ahí sí, adiós a la "ñ", la "q", la "c" y la "h".
2009-03-11
Del Monkey Test al Code Monkey: todo es una cuestión de tiempo
Ser una ciudad al Norte de un país orgulloso de estar al Sur, es un problema. Le sumamos 500km de distancia con la capital del país y 5 metros de separación de 190 millones de brasileros: bienvenidos a Rivera.
Y sí, es que en Rivera pasan cosas raras. La gente habla diferente, se viste diferente, piensa diferente, les preocupa mas las peripecias de Maya y Bahuan que los amoríos de Astori y Mujica.
Como consecuencia de la frontera, la principal industria es el contrabando, la segunda el tráfico ilegal y por último el comercio mas o menos legal. Hace unos años alguien descubrió que el clima era favorable y dijo: "Plantemos árboles!". No por la ecología ni nada de eso, sólo para sacar madera para cajones y pasta de celulosa.
Lo que nadie pensó fue en los efectos colaterales de los "nuevos bosques": aparecieron nuevas especies de arañas y víboras, resurgió el jabalí salvaje, apareció una epidemia de murciélagos rabiosos vampiros y la última.... llegaron los monos!!
Cosa nunca vista en esta parte del mundo, hay una proliferación de monos aulladores que se están transformando en una plaga. Ojo, los tipos no tienen la culpa, les dieron un nuevo habitat favorable sin depredadores naturales y ellos sólo se dedican a comer, dormir y perpetuar la especie. No es muy diferente de lo que haría una colonia de humanos en situación similar.
Es que en el fondo no somos tan diferentes, fue una cuestión de suerte hace algunos millones de años y listo, ellos están en jaulas y nosotros les tiramos caramelos. Inclusive, hoy en día a veces tenemos que actuar como monos para cumplir con objetivos mas "nobles".
Hace pocos días aprendí un término que según parece se viene usando hace años en ciertos ámbitos pero que nunca me había llegado: el Monkey Test.
Según dicen los que saben, se pone a una persona a probar desaforadamente una aplicación sin tener mucha idea de lo que hace y sin seguir ningún plan concreto... sólo para ver qué pasa.
Y así, sin pensarlo, se detectan errores que nuestro análisis racional a veces no capta.
Hay un teorema que dice que un número infinito de monos usando un número infinito de máquinas de escribir puede llegar a escribir las obras completas de Shakespeare en un período infinito de tiempo.
Haciendo una analogía con nuestro mundo: ¿podremos llegar a decir que un número infinito de monos tecleadores puede llegar a desarrollar cualquier aplicación de software?
Seguramente sí. Ni siquiera tendrían que ser infinitos, sólo es cuestión de encontrar un número suficiente.
De hecho, si no fuera porque ningún cliente está dispuesto a aceptar eso del "período infinito de tiempo", la mayoría de los presentes habríamos perdido nuestro trabajo y estaríamos colgados de algún árbol (comiendo, durmiendo y perpetuando la especie).
Ahora que lo pienso, quizas no sea tan mala idea...
2008-11-04
Cómo la Web 2.0 está ayudando al nieto de Indiana Jones
"La Historia la escriben los vencedores."
Sin dudas. Atila el Huno no sería un bárbaro cruel si hubiera vencido a Roma. Y si los Hunos conocieran la escritura, claro.
Por otro lado, la Arqueología trata de reconstruir el pasado a partir de lo que la gente deja. No creo que el pibe prehistórico que vivía en una cueva en Lascaux haya levantado su copa de piedra diciendo "Allez, faisons l'histoire!" y se haya puesto a pintar animalitos en las paredes para pasar a la historia. Seguramente fuera para una razón mas práctica: impresionar a una mujer. Afuera cae nieve, estamos acá los dos solos, hay que perpetuar la especie, bla bla bla
En épocas mas recientes, la comunicación entre personas pasó a ser escrita. Si bien tenemos libros e "historias oficiales", tambien sobrevivieron cartas, diarios íntimos, notas, en fin, todo lo que no está hecho para entrar a la historia pero sí ayuda a dar una idea de como era la realidad... desde el punto de vista de una persona normal.
Hasta que llegó el Siglo XX y se pudrió todo.
Con la facilidad de los nuevos medios de comunicación, la gente empezó a sustituir la correspondencia por el teléfono. Y todos sabemos que salvo las grabaciones que guarda el FBI, las conversaciones telefónicas se pierden.
Durante el siglo XX se popularizó el uso de la fotografía. Antes había que tener mucha plata para que alguien nos retratara... ahora cualquier persona puede sacar infinitas copias de su propio Ego y el mundo que lo rodea. Podemos creer que algunas de esas fotos sobrevivirían al paso del tiempo y pueden servir a los historiadores del futuro.
Pero ¿qué pasa en nuestro siglo, donde el mundo se está digitalizando?
Toda esa información del cotidiano se perdería para siempre. La imagen del presente será deducida a partir del informativo de la CNN y las películas de Schwarzenegger. O peor aún, alguna de Woody Allen.
Por suerte y sin quererlo, surgió la Web 2.0.
Gracias a los blogs, fotologs, YouTube y otras demencias, toda esa información cotidiana se está preservando en algún lugar.
Hoy habrá mucha gente preocupada en publicar en Internet el video que filmó el sábado pasado donde Fulano hizo tal y tal cosa... pero en un futuro, cuando estemos todos enterrados, algún heredero de Indiana Jones va a estar analizándolo.
O sea, estamos escribiéndole la historia a los historiadores del futuro.
Suerte en pila :)